•Entre aromas, degustaciones y conversaciones alrededor de la cocina, Tulancingo vivió el pasado fin de semana una auténtica celebración gastronómica internacional.
La feria “Tulancingo Entre Sabores” reunió propuestas culinarias de 10 países y confirmó que la comida, además de conquistar el paladar, también acerca culturas, comparte historias y abre nuevas oportunidades.
Con la participación de cocineras tradicionales, representantes de Pueblos con Sabor, productores, emprendedores, artesanos y especialistas de diversas nacionalidades, “Tulancingo Entre Sabores” cumplió una encomienda central de la presidenta municipal, Lorena García Cázares y de la Secretaria de Fomento Económico de proyectar a Tulancingo como un destino capaz de recibir al mundo con su propia riqueza culinaria y, al mismo tiempo, sentarse a la mesa para descubrir los saberes y sabores de otras culturas.

Aunque el clima del sábado representó un reto, el domingo el panorama mejoró y la afluencia cobró fuerza, demostrando que, en Tulancingo, el sabor no solo se sirve: también se comparte, crea vínculos y deja ganas de volver.
Para varios expositores, el resultado fue favorable: la nanacatera de Acaxochitlán registró una importante respuesta con sus variedades de hongos silvestres, mientras que los helados agotaron existencias. También destacaron las ventas de barbacoa, hamburguesas, quesos, tacos prehispánicos y productos de cacao elaborados artesanalmente.
La experiencia traspasó y llegó a las mesas de restaurantes locales como Los Globos, La Condesita, Pelaná, Mostaza, Dos Amigos y Rollos y Rollos.
En estos espacios, chefs participantes convivieron con comensales y personal, compartieron conocimientos y acercaron sus propuestas a nuevos públicos; en Los Globos, la respuesta se hizo notar con un establecimiento lleno.
La programación también tuvo su lado formativo: siete conferencias, dos conversatorios sobre cocina mexicana y demostraciones simultáneas de 16 chefs, distribuidos en cuatro bloques, permitieron al público conocer técnicas, ingredientes y tradiciones de distintas nacionalidades.
Las nuevas generaciones tuvieron su propio espacio en Zona Kids, donde se entregaron 70 reconocimientos y más de 150 dibujos participaron en el concurso “Sabores con colores”, una invitación a que niñas y niños plasmaran cómo imaginan y sienten la gastronomía de Tulancingo.
Más allá de la degustación, la feria dejó oportunidades de colaboración. Destacó la firma de un convenio entre el municipio y la Asociación Gremial de Chefs Autónomos de Chile para impulsar actividades académicas, culturales, gastronómicas, sociales y profesionales.
